Reconoce tus Emociones

Te mereces un momento de máxima plenitud ¡Practica esta sencilla e indulgente meditación!

Esta práctica es tan placentera y relajante, que te ayudará a habitar en plenitud el momento presente.

1~ Toma tu chocolate envuelto e imagina que es la primera vez que ves y pruebas este alimento. Luego abre el paquete y observa lo siguiente:

· Colores: observa los distintos tonos de color y cómo cambian con la luz.

· Forma y peso: observa la forma y los contornos del chocolate sin la envoltura.

· Olor: acércalo hacia tu nariz y nota su olor, ¿a qué te remite, a qué te recuerda?.

· Textura: observa la textura. ¿Es duro, suave, liso o qué textura tiene? Si comienza a derretirse en tus manos, observa y siente esa textura, nota cómo es tu reacción emocional ante eso sin limpiarte los dedos.

2~ Lleva el bocado hacia tu boca pero no lo muerda todavía. Observa tu reacción:

· Reacción corporal: observa cómo reacciona tu cuerpo. ¿Notas algún cambio en tu boca? ¿Empiezas a salivar? Observe si alguna otra parte de su cuerpo anticipa la mordida que estás a punto de dar.

· Reacción mental: Ahora nota los pensamientos que están pasando por tu cabeza. ¿Estás emocionado, frustrado, enojado, vacilante? Intenta observar pensamientos y sentimientos. Imagina que estás viendo esos pensamientos y sentimientos moverse por tu cabeza como nubes en el cielo.

· Dale un pequeño mordisco y deja que se derrita en tu lengua. Expande lentamente el chocolate por toda tu boca y permite que los sabores se vayan detonando.

· Sabor: ¿A qué sabe? ¿El sabor es diferente en diferentes partes de la lengua? ¿Es dulce, salado, amargo, agrio, afrutado, a nuez? Te invito a abstenerte de juzgar el sabor como bueno o malo, preferido o no preferido, o mejor o peor que una experiencia previa. Intenta experimentar simplemente las diversas sensaciones de sabor que estás teniendo en el momento presente.

· Sentimiento: Tómate un momento para experimentar las texturas y los sentimientos en la boca.

· Masticar: si aún no lo ha hecho, comienza a masticar lentamente y observe cómo la textura o el sabor pueden cambiar a medida que lo hace. Continúa comiendo conscientemente, mordiendo lentamente y experimentando el aroma, la textura y los sabores. Cuando termines, solo siéntate en silencio por un momento para reflexionar sobre tu experiencia de comer chocolate en consciencia plena.

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